25 octubre 2006

Desde una ventana...

Ayer salí a comer a eso de las dos y media. Íbamos caminando por Insurgentes hablando no me acuerdo de qué cuando a pocos metros de nosotros se escuchó un "PAMM!!!" (chida mi onomatopeya). Dos carros se terminaron pegándose no sé porque chingados, pero el Tsuru que fue el que recibió el impacto quedó con la defensa colgada y el otro coche (creo que era un Stratus, eso de los coches nunca se me ha dado) con el cofre descuadrado. El Tsuru era manejado por una señora que venía con su hijo (eso supongo) y el otro por un chavo como de 20-22 años.
Entramos a Burger King de Barranca e Insurgentes, caminamos a la caja y pedimos nuestro respectivo alimento. Escogimos una mesa con ventana (ah chinga, cómo?) y vimos por ella cuando ambos salían de sus respectivos coches.
Resulta que el chavo no tenía seguro y la señora e inmediato llamó al suyo. Las negociaciones pre-seguro consistieron en lo siguiente: el chavo dándole 200 pesos, sus discman y una esclava. Todo el "superpaquete" negado por la señora, que mientras le decía a su hijo algo como: "mi'jo vaya y saquele una foto a las placas del coche, no se nos vaya a pelar y luego vale madres (refiriéndose al otro coche)".
Se notaba la angustia del chavo en su cara. La señora dando vueltas por el coche, esperando la llegada de ajustador; su hijo viendo los discman que le ofrecían esperando que su madre tomara el trato. Pasaron minutos de angustia hasta que el ajustador llegó. Saludó a la señora y vio con obstinación al chavo causante del accidente; una mirada prepotente. Lo primero que le dijo fue: "Tienes seguro", a lo que el chavo respondió con un movimiento de cabeza negativo. Comenzó su labor el recién llegado obsevando el golpe y revisando los papeles. La señora, mientras, sermoneaba al chavo con algo que mi imaginación bien podría ser: "Por no fijarte. Crees que con tus discman me iba a alcanzar para poner mi defensa. No, pegas y ahora respondes, hay que tomar responsabilidades...etc.".
Terminé mi hamburgesa y seguimos observando, la situación no varió mucho después de que reposamos unos minutos la comida y observábamos la situación por la ventana. Al final nos fuimos y ellos seguían ahí.
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