13 agosto 2007

Los pasos de López

Ibargüengoitia, maestro del humor negro, nos deja en este libro la mejor parodia de la Independencia de México; un México propio con personajes propios y con identidades propias, que se ven combinadas con el "realismo" que nos deja la historia: esa historia que termina siendo lo que sólo algunos quieren que sea y no lo que en verdad fue...
El principal personaje de esta "historia", el padre Periñón, representando a Hidalgo en su labor independiente y los ideales de una nación soberana en donde los criollos deberían de mandar (dejando abajo a los indios como siempre) y no los españoles: cansados de que estos siempre obtuvieran lo mejor de las cosas, los mejores puestos y los reconocimientos de todo.
La trama principal es la vida de Matías Chandón un joven que llega a Cañada (lo que sería Morelía en el Bajío personal del autor) buscando la plaza de teniente de artilleros de Cañada proveniente del batallón de Perada y como se relacióna con lo que es La Junta de Cañada (lo que sería a su vez la conspiración de Valladolid Querétaro) y con los corregidores y algunos miembros de la misma junta entre ellos el Padre Periñón. Es así como nos narra entre una y otra cosa, la forma en como Chandón logra el puesto debido a los mismos militares implicados en la junta, como poco a poco comienza a ser jalado a la conspiración, como poco a poco se enamora de Carmen, la corregidora; de como se viene la traición de unos y el levantamiento de armas en el estado de Plan de Abajo (Guanajuato) por el padre Periñón y la toma de Cuévano (Guanajuato como ciudad) hasta la captura de Periñón y los demás jefes de la insurrección. Todo visto desde los ojos de Chandón y su excelso sentido del humor que te mata a cada instante...
Sin duda uno de los mejores libros de este año, me encantó la narrativa y el argumento; muy muy bueno en verdad. Les dejo un fragmento para que lo chequen
Por lo mientras seguimos con Villa (que está bien bueno en verdad) y para continuar con la practicidad otro más de PIT II que escribió con el Sub Marcos y que se publicó originalmente en La Jornada (del que tengo algún fascículo por ahí perdido, no pude conseguirlo completamente...) llamado Muertos Incómodos.
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