30 enero 2009

Violencia

Una tremenda ola de violencia se cierne sobre todo el país y no hay a quien le afecte:
Hoy que salía de mi casa para venir al trabajo mi madre me contó que vio como asaltaban a una chava y le cortaban (supongo que con navaja) la pierna. 
El lunes escribí sobre Luis Eduardo, vícitima de asalto y depués encontrado muerto. 
A un hermano de una amiga de mi novia lo mataron en una fiesta por un pleito.
Pablo, el novio de David, nos contó el sábado que cerca del metro Tlatelolco vieron como asaltaban a un chava otro wey con un cuchillo. (muchas chavas y muchos cuchillos, tengan cuidado mujeres y vida mia)
¿Más ejemplos?
Si revisas los periódicos, la violencia que hay en todo el país alcanza puntos realmente increibles: ejecuciones, venganzas, muertes por robo, atropellamientos... un sinnumero de atrocidades violentas que poco a poco terminan por (malamente) ser parte del cotidano social, incluso hay veces en que ya no hay sorpresa ni descontento. Se vuelve algo "tan normal" que deja de ser apabullante, claro hasta que algo te pasa reaccionas.
Hoy pase a comer unos tacos, escuché en la radio que la directora de "México Unido Contra la Delincuencia" dejaba su cargo (lo escuché de medias), ¿recuerdan la marcha Iliuminemos México? (link a Diablero), que tuvo de repercusión además de jugar con las personas y no dar resultados. De esto mismo, La Jornada en su edición del 14 de este mes, nos deja una interesante nota sobre los más de 4 millones de pesos que se han otorgado a esta fundación por parte de la SSP.
Sólo queda (egoistamente) no ser parte de esta ola en un buen rato (tanto a mí como a mis seres queridos (además ya me ha tocado mucho...)) en fin.
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