23 noviembre 2006

Te acostumbras

La comodidad de la vida actual nos es casi indispensable para poder vivir; cuando sales de viajes y llegas a un lugar donde no hay nada de lo que estás acostumbrado te resulta dificil adaptarte a la nueva situación.
Por ejemplo, si en tu casa se va la luz sientes que la vida vale poco, que deja de ser interesante o sencillamente te aburres de no hacer nada, eso sólo en cuanto aburrición. Pero por ejemplo si se va la luz no puedes (o no quieres más bien) lavar sin lavadora; planchar (ropa, el otro planchar con o sin luz) es una de las cosas que jamás harías; cocinar, sólo si es algo que no intervenga la licuadora... cosas así por el estilo.
Sucede que desde esta semana se acabó el gas en mi casa, por motivos de tiempo (míos, de mi madre, de mis hermanas) nadie ha podido pedir el gas al camión. El hecho de bañarte me produce una hueva que parecen 6 por no decir 5; el simple hecho de calentar el agua en el microondas (¡Sí, en el microondas!, el acabose fue ayer que se fue la luz... me bañé con agua helada); después de que está caliente, bañarte en chinga porque si no se enfría, lo peor es bañarse a jicarazos (jiacarazos.- del verbo jicarear, lanzar agua con una jícara; jícara.- voz mexicana que denota un recipiente pequeño utilizado para contener líquidos, principalmente agua. Fuente: lo que se me vino a la mente), después, salir congelándote del baño y cambiarte en chinga porque ya se hizo tarde para irte al trabajo...
En fin, espero que esta situación no dure mucho, o si no me acostumbraré al microondas
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