24 diciembre 2006

Miscelánea

El quinoccio de Invierno por fin llegó. Han transcurrid 365 días desde que las noches se volvieron más largas que el resto del año, y como muchas sabén, hoy es el cumpleaños de Jesús; el profeta que hizo vino el agua, el que corrió a los mercaderes del templo, el que sacó pan y pescado de bolsas, el que revivió a Lázaro, el que fue crucificado por sus compañeros Judios; el que indirectamente acarreó la muerte de millones de personas en 2000 años. Él que hoy cumple 2006 años.
Las festividades navideñas siempre traen consigo alguno que otro sinsabor, por ejemplo que de chamaco no te traigan lo que siempre has querido (bueno, lo que en ese año se convirtió en lo que siempre has querido), los gastos para la cena que terminarán causando estragos en el organismo de varias personas durante algunos días debido al tradicional "recalentado"; los regalos que nunca satisfacen por completo al que los recibe; los tradicionales intercambios que nunca recibes lo que quieres... en fin, un sin número de cosas que hacen que la navidad no sea lo que en verdad debería de representar. Pero así es la vida, y en esta nos tocó vivir.
Pasando a otros temas, ayer mientras fui a entregar un pedido, vi al rededor de 3 perros muertos y un atropellado (frente a mis ojos) al que le fracturaron las piernas traseras, hoy vi al igual 3 perros más y sentí regacho al pensar en todos eso canino que de alguna u otra forma no alcanzan su misión en la vida (ser tacos?).
Bueno, me voy porque la sopa que ando haciendo se me va a pegar.
Féliz Navidad!!
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