26 junio 2005

Leeyer

Antier asalté el cuarto de mi tío y me robé casi diez libros que me llamaron la atención. Una gran mayoría de ellos fueron de cuentos, dos ensayos, una novela y uno de investigación. Ya terminé uno. En verdad creo que este año está siendo demasiado prolífico en cuanto a lectura. Simplemente la semana pasada me eché dos que no puse en la sección porque se me olvidó y porque eran demasiado breves.
Bueno, ninguún libro es breve no importando la cantidad de hojas que haya en él, sino que la información contextual expuesta en cada uno es lo que hace que un libro sea breve o no. Sí, es un poco extraño este punto de vista mío, pero el texto te da la velocidad en que terminas uno con respecto a otro. Un ejemplo de esto; el Código Da Vinci lo terminé en tres días exactos ni más ni menos; mientras que otros libros me han durado hasta cuatro o cinco semanas, como pasó con el de La canción del Verdugo.
En fin, esta semana leí dos como decía; el primero una antología de Roberth Bloch y de Ray Bradbury. Una serie de cuentos del llamado cuento de inicio del s. XX en EU. Bloch por su parte sigue la escuela de Lovercraft y cía. y sus relatos pueden llegar a ser mucho mejores que los del grupo; aunque, usemos palabras de David, sean predecibles las tramas, el escritor se dá una gran tarea al hace impredecibles lo predecible desarrollando más la historia para un final raro.
Por su parte Bradbuty es un genio de la imaginación, el contexto principal de sus ideas es único y sobre todo fantástico sin llegar al tema de ficción post apocalíptica demasiado usado en los años de vida del señor. Los temas que maneja son increíbles y las variedad de estos en sus historias le dan la particularidad de no parecerse a ningúno otro de su género. Sencillamente la idea de tratar una enfermedad que se posesiona de tí al punto de matarte y el virus poseer tu cuerpo es magnífica (Sueño Febril)o el punto de un bebé consciente de su parto y deseoso de venganza contra la madre que lo desalojó de su cuerpo (Este relato en el libro Memoria de Crímenes, otra antología sólo de él) es enfermo en un punto e incrfeíble de otro. Recuerdo que mi papá cuando lo leyó me dijo "ese Bradbury estaba loco" y tal vez así era, mira que para sacar temas impensables de lo más mínimo es una especie de locura y genialidad.
El otro libro que leí y que fue de los que me robé, fue Cristo de Carne y Hueso del señor RIUS (Eduardo del Río) en donde en una recopilación de la revista "Los de Abajo" nos muestra fascetas de la vida de Jesús y teorías sobre su divinidad, su existencia y su origen; todo con su clásico estilo de monero (Monero en México es un dibujante que parodia situaciones políticas, sociales o actuales y lo retrata con un sentido del humor) además de enriquecidos textos de filosofos como Voltaire y científicos sobre el tema Jesús. Muy recomendable si eres de mente abierta, y si no te divertiras con las imágenes.
Publicar un comentario