02 septiembre 2005

2 de Spetiembre... o cuando el informe se volvió una serie de autocompasiones y aoutoelogios

No puedo decir mucho. Sólo que después de leer La Jornada, me es metódicamente imposible creer una sola palabra de lo descrito por el sr. Presidente de la República, que "dio" su informe basado en la autoproclama que vien siguiendo desde hace 5 largos años: "Gracias a este gobierno se dio el cambio a la democracia".
Ya basta de autoproclamos del nuevo gobierno, del cambio de la democracia y demás cosas que sigue pregonando aún ahora que entra oficialmente en su sexto año de gobierno; mismo que no podemos esperar un cambio más que el que ya se dio.... nada. Un gobierno que dificilmente piensa en el pueblo al que debiera estar gobernando; un gobierno que se preocupa más por quien compró un vestido de su señora esposa; un gobierno que se preocupa por su "imagen" cuando deja desprotegido a todos lo que votaron por un cambio, por una simple y sencilla imagen que ahora está ahí haciendo todo lo que acabo de enumerar.
¿Pero, para que preocuparse? El próximo año hay elecciones. Seguramente algún otro "político" con excelentes ideas de crecimiento basadas en el 7% anual del PIB, con ideas de plazas de trabajos de 1 millón anual y que sólo resulan ser 240 mil plazas aseguradas; con inteligentes ideas de grabar prestaciones a los trabajadores; de dar seguridad económica con "changarros"; un ícono, una imagen, un sueño.... alguno tendrá que salir.
Pero por ahora, lo más importante es que el pueblo comienza a darse cuenta de todo, ya no es el mismo que hace 10 años, 20 ó 70. La gente cambia, y no siempre se vive de ilusiones, de autoproclamarse el rey del cambio, el abridor de la democracia, el pinocho con botas como mencionaban ayer trabajadores de diversos sindicatos del País contra las reformas a la ley del seguro social; contra la venta de los energéticos; contra todas esos fantasmas que poco a poco se van haciendo realidad, simpre que uno lo permita. Y uno ya no está para permitirlo.
Se habla de todo: muros y puentes entre el ejecutivo y legislativo; spots presidenciales que valieron su victoria; villamelones que mediaron el informe; un informe que no informó... pero la realidad es que por más real que sean las cosas, no se puede cambiar nada en días, ni en 15 minutos; y 5 años de "trabajo" parecen indicar que no es suficiente tiempo para dar el supuesto cambio que se esperaba.
Perdón por tanta política, pero no puedo evitarlo, espero que no les desagrade. Lo bueno, es que no tenía nada que decir.
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