09 mayo 2005

Límites de Almacenamiento

En esta era de la información, es indispensable el tener suficiente espacio para lograr que todo lo que se encuentra diponible y al alcance de miles de personas que navegan por las cientas de redes del internet. No sólo hablamos de pontencia en la máquina, que seria nula sin un adecuado objeto de almacenamiento, sino también hablamos de otras formas de información que muchas veces son más elementales y escenciales para la comunicación; me estoy refiriendo a los correos elecctrónicos o email como se conocen desde hace ya mucho tiempo.
Es fácil decirlo, la comunicación ha dado un giro inesperado con este maravilloso invento (que aunque muchos no lo saben ya tiene más de treinta años), más en los últimos años del siglo pasado y principio del este que corre. Miles de personas se comunican desde lejanos rincones del planeta gracias a este sistema que es utilizado por millones de personas cada segundo. Pero no todo era tan bonito, siempre ha existido ese problema del que bosquejé en el párrafo anterior: el almacenamiento.
Recuerdo cuando me iniciaba en esto de la navegación hace ya algunos años y la capacidad que te brindaba un servidor de email era sumamente limitado, se reducía a sólo 2 megas y algún otro aventurado te podía brindar hasta 5 megas de almacenamiento que poco a poco con unos pocos mensajes llegaba a su límite. Bien, esto ahora es totalmente distinto, han surgido prestadores de este fabuloso servicio que te ofrecen un sinúmero de opciones más además (válgase la rebusnancia) del escencial correo: antispam, autocontestación, antivirus, y más; pero sin duda lo principal es lo que he descrito antes, llegando algunos correos a tener capacidad de ¡2 Gb! (rápidamente, un kb= 1024 bytes, 1 Mb= 1024 Kb y 1 Gb= 1024 Mb) La necesidad de mantenerse comunicados con la opción de guardar todas las conversaciones que quieras sin necesidad de borrarlas, es sin duda una atracción para todos, sin incluir el hecho y la capacidad de enviar miles de formatos de información y almacenarlos ahí, sin que te cuesten nada.
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