21 enero 2008

El metro

¿No les ha pasado que cuando suben al metro terminan siendo empujados por chingocientas mil personas y de estar al casi principio del vagón terminas en lo más recóndito de la puerta trasera, arrinconado junto a otras 7 personas que ocupan un área que generalmente dos deberían de; y aparte de todo el tipo que está frente a tí es paranóico y cree que lo andas siguiendo-ligando-tocando?
Son personas que al más mínimo roce para con ellas y te voltean a ver con un"¡Orale Puto!", sin saber (o ignorando más bien) que atras de tí hay las mismas chingocientas mil personas intentando hacerse lugar en el vagón.
Es normal que mientras se viaja en el metro a horas pico (mañana-noche) vas a estar probablemente-casualmente apretujado por chingocientas mil personas (el post de hoy va dedicado a la palabra chingocientas) que indirectamente (y algunos directamente) tendrán un mínimo roce con tú graciosa persona y no es para ponerte paranóico. El contacto con la gente en el metro es parte fundamental con este sistema de transporte que ha sido galardonado debido a su sistema de transporte-faje-masaje por la innovación que ha hecho de este maravilloso transporte.
Además de todo esto, el metro de la ciudad de México es el tercer metro que más personas transporta en el mundo después del de Osaka y Nueva York que transportan chingocientas mil personas más que el del DEFEctuoso.
PD.- Los últimos párrafos son sarcasmo....
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