27 agosto 2007

Dos Crímenes

Marcos, dibujante en el Departamento de Planeación, arrejuntado con la Chamuca desde hacía 5 años, se ve involucrado junto con ella en un caso de terrorismo y sin deberla ni temerla huye de la cuidad de México con rumbo a la casa de su tío Ramón en el estado del Plan de Abajo y la Chamuca huye hacia casa de su prima con la intención de huir de la policía quedando en que después de que Marcos consiga dinero de su tío se reunirá con ella.
Es ahí donde comienza todo lo que traerá consigo los dos crímenes que intitulan la novela. Marcos al llegar al lugar se encontrará con sus primos políticos que han estado merodeando al Tío Ramón desde hace un tiempo debido a que la muerte le ha rondado desde la muerte de su mujer la tía de Marcos. Ahí, planeará toda una mentira para poder hacerse de dinero por parte de su tío para poder reunirse posteriormente con la Chamuca. Así pues, crea la mentira de que es ingeniero de minas, que ha descubierto una en la que se puede explotar un yacimiento de Creolita y que ha venido a presentarle la propuesta de negocio a su tío. Es ahí donde Amalia su prima política y sus portentozas nalgas empiezan a hacer muella en la fidelidad de Marcos, además de Lucero, la hija de Amalia que también da serias muestras de interés en Marcos...
Al final, en una confusión de todo, el principal (Marcos) será depuesto por Don Pepe, el mejor amigo de Ramón que descubrirá y aclarará los crímenes que han sucedido en torno a la familia de su mejor amigo y la herencia que éste dejará.
Otra vez Ibargüengoitia (que tengo que aceptar que me he vuelto fan) nos narra la vida de un "acusado" que huye de la policía, con todo su sarcasmo y humor negro que puede hacer que la narración se convierta en una belleza de historia, graciosa... en donde todos los detalles son tomados en cuenta hasta el último detalle del libro. Ampliamente recomendable.
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