20 junio 2007

Las Buenas Conciencias

Acabo de terminar (en esl momento en que escibo el blog claro...) Las Buenas Conciencias y debo de decir que no me gustó. Me sorprende como es que un escritor (claro desde mi punto de vista y opinión) puede ser tan genial en unos libros (como Aura o La Cabeza de la Hidra) y tan malo como en este... en fin.
El libro en sí trata de lo siguiente: En la mitad del siglo pasado, después de la revolución, muchas familias de "status" han luchado por sobrevivir con ese modo de vida. Muchos de ellos han podido mantenerlo no en la coudad, sino en otros estados y la historia propiamente se desarrolla en Guanajuato. Jaime Ceballos es el último miembro (no porque sea el último como el último, sino que es el último de la familia... creo que salió lo mismo...) y tiene que vivir con el peso de la familia y su herencia en los tiempos modernos. Rodeado de la mojigatería de sus tíos y la poca acción de su padre, mezclando la vida que lee y ve con la que le es obligada a vivir, se encuentra Jaime día a día entre hipocrecías y verdades que poco a poco van formando un criterio y que ese criterio se termina rompiendo para caer en lo que "es lo mejor".
Particularmente me pareció un asco la forma en como narra las cosas, la hipocrecía de la iglesia y sus asistentes, las "clases" sociales que se narran, el conformismo de unos y la pena de otros; el qué dirán de las familias y muchas cosas propias de ese pequeño grupo social que se creé único y que ninguno de los otros importa.
Creo que éste y La Tumba de José Agustín, son dos de los peores libros que he leído en toda mi vida (digo estos dos porque se me hicieron muy parecidos ambos, como que son iguales en cierta forma....)
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