26 agosto 2006

Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo...

La literatura mexicana, si alguien no lo había notado, es mi favorita en todos los sentidos. Siempre he mencionado que su estructura es fácil, sencilla, lógica y ordenada. Perfectamente bien estructurada y por lo general con una historia tan común que le da la imagen de la vida de los personajes tal cual si lo estuvieras viendo u oyendo contar por un conocido.
Definitivamentes esta es la principal caracterísitica de los mexicanos, contar cosas como si fuera a ti al que le pasó aunque no hubieses estado viendo las cosas. Y un digno representante de esto es el sr Juan Rulfo. Juan Rulfo, originario de Guadalajara, vivó a principio del siglo pasado dos de los moviemientos armados que cambiaron al occiente del país de forma única: La revolucíon y la guerra de los Cristeros; y es de esta forma que nos muestra una vista de la vida en los pueblos y rancherías de esa zona, seguidas por su única forma de ver a la iglesia como la cuna del perdón y a los hacendados como los dueños de todo.
Pedro Páramo es una historia que inagura un género propio de los latinos: la realidad fantástica, y que se desenvuelve como cualquier otra historia en un principio, hasta que el hilo de los acontecimientos te abre la pauta para decir y decidir que es verdad y que no lo es. Moviéndote entr recuerdo propios y ajenos, un lugar donde los muertos viven en las calles y se mezclan con los vivos interactuando con ellos. Una historia de amor y venganza contra un pueblo que convirtió el luto en fiesta; un lugar dónde todos le temen y odian a Pedro Páramo.
Mientras que Pedro Páramo es una novela, El Llano en Llamas es una hermosa compilación de cuentos de pueblo, vistos desde ojos propios y ajenos. Que nos muestran la vida en esos lugares, el amor-fervor-temor a la iglesia, lo comodino que puede ser el mexicano, lo injusto que es un padre con un hijo, o el sabor de la leche de Felipa que sabe a flores de obelisco, lo injusto de un hijo con su padre, los ataques de los federales a los revolucionarios, lo reconfortante que es la llegada del Gobernador a las tierras del Temblor y que no hace nada por ellos, lo miserable de un lugar llamado Luvina, la venzagnza contra un hombre, la justica por un asesinato de hace 40 años, etc.
Sin duda las dos obras son excelsas en todos los sentidos, un libro(s) que todos deberían de leer.
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