16 agosto 2006

Del cielo a la tierra

Cuando menos te esperas algo pasa, dicen que dicen los poulacheros sabios de barrios populares de la gran "Mexicalpan de las Tunas" (reminicencia al Pantera en cada una de sus llegadas al "DeFectuoso") y puedo decir que es cierto después de una fátidica tarde de ayer en la que me enteré de que no puedo titularme por examén de CENEVAL después de haberme faltado 17 míseros y estúpidos puntos que pide la estúpida y maldita escuela (1050 pide, tuve 1033), con lo cual un dolor de cabeza me vino de inmediato además de un nerviosismo que me es poco común. Comencé a mentar madres mentalmente y a mandar mensajes a mis cuates para decirles que no podía titularme. Maldito coraje mierdero.
Poco (o mucho) antes de esto, me habían llamado para una entrevista a las 6 de la tarde para un puesto que se oye más atrayente de lo que es el actual. Me retiré un poco antes del trabajo para poder ir a la cita. Esperé unos minutos a que la Lic. Paola Martínez llegara y comenzó la entrevista. No describiré esta, ya que es lo clásico de estas; que has hecho, que quieres hacer, porqué, etc. Hablamos de dinero y me sorprendió que la cantidad fuera tal (el doble de lo que gano ahorita y lo que ganaba antes, por separado, eh?). Me hicieron unos exámenes que en verdad fueron fáciles (quiero creer) y quedaron en resolverme lo más pronto posible.
Salí de ahí con una mezcla de sentimientos en mi cabeza, por un lado el enojo de no haber llegado a los puntos necesarios y por el otro el de sentirme tan valioso laboralmente.
Hoy para aumentar el último de estos razonamientos que abundan en mi cabeza, me llamaron para otra entrevista el día de mañana y de contratación inmediata (el lunes empezaría si me quedo). Definitivamente mi ego esta un poco alto estos días.
Luego de consultar a mi asesor personal-diseñador-dizque contador mio-coescritor-escritor-guionista-músico-poeta y loco David aka el Dave sobre como decir que no te sientes a gusto en el trabajo y que lo que te dieron no es lo que buscas, hablé con mi actual jefe sobre eso. La plática fue decir mis inquietudes y el incumplimiento del puesto al que me contrataron, el tenso ambiente laboral y el caos organizacional que hay; mi jefe me habló diciéndome que tenía un poco de razón al sentirme así, pero me dio algunos consejos laborales que con anterioridad me habían mencionado y dicho. El caso es que ya hablé con él y mi decición es no seguir aquí, pero para esto necesito hablar con el "JEFE" (nadie de los que he escuchado lo quiere) sobre el tema.
Por lo mientras, esperaré la llamada de ayer aunque sea para decirme "Gracias, pero no fuiste elejido" o lo contrario; además de ir mañana a la entrevista.
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