18 julio 2005

La importancia del sexo

El sexo es algo importante en la vida de todas las personas que habitan el planeta Tierra. Sabemos de antemano que la lucración con este tema es único y de vital importancia para miles de empresas que viven (textualmente) con ello. Por tal, no es de esperarse que México sea la excepción.
Bien sabido también es, que la liberación sexual del país se ha llegado a extenderse rápidamente, tanto que no es anormal que vayas caminando y veas anuncios del tema que juegan con la imaginación de las personas y el morbo, el doble sntido, etc; o el hecho de que chavitos de doce o trece años puedan comprar casi libremente revistas dedicadas al tema. No hablo de revistas porno, sino revistas que anuncian el sexo para vender, y es que siete de cada diez (a ojo de buen cubero) tratan el tema como parte ya ocasional de la revista. Al principio era inovador, no se hablaba mucho de ello, las imágenes sexuales de bellas mujeres en chiquinis eran escasas, así como los torsos de hombres que pasan la mitad de su vida en el gimnacio; las revistas de chismes se dedicaban a los chismes, no a vender las relaciones sexuales de las(os) artistas; y hasta las revistas de interés científico/investigativo/de preguntas-respuestas trataban irregularmente el tema y con menos ansias de vender.
Ahora, abundan este tipo de publicaciones hasta en revistas musicales pasándo por un alto catálogo de publicaiones. No debemos confundir esto con algunas imágenes que periódicos ponen de chicas bastante bonitas, ya que esa tradición es demasiado vieja y es para "desaburrir" a los lectores de las malas noticias y mentiras que acaban de leer, esta sección es cuasi mítica aún antes de todo lo que enumeré.
Por tal, es lógico que cada tres meses aparesca una nueva edición especial de Sexo, Erotismo o lujuria en el puesto de revistas, haciéndo un "profundo" análisis de lo que la publicación que hizo la anterior edición puso; o miles de tips en revistas de moda y belleza para alcanzar un orgasmo interespacial en un cuarto cerrado herméticamente bajo la presión constante de una uva en el vientre de tu pareja. En fin voy por la nueva edición.
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