24 enero 2007

Viva Le France (o como se diga)

Aunque lo duden y respecto a todo lo que he comentado en anteriores posts, he seguido leyendo (acabé el de El Club Dumás, pero no escribí post) y ahora para continuar con las tradionales opiniones-criticas-resumenes (se lo resumo joven) toca al Marquéz de Sade.
Cuientos, fábulas e historia (el orden de los Factores no afecta el producto) son como su nombre lo indica, precisamente eso, cuentos e historias que de cierta forma te dejan una extraña enseñansa sobre el amor y el sexo. Basados y escritos en el siglo XVIII sobre las diversas clases sociales y la forma de vida de los habitantes de un Paris y una Francia pre-revolucionaria (dos años antes) donde se notan ciertamente los ideales de la ilustración, su rechazo hacia la monarquía y la religión, y sus simpatía por la liberación; Sade nos deja una enorme monografía en forma de cuentos sobre el amor y las aventuras; los engaños y los timos, pero sobre todo con la libertad de los amantes (suyugada claro, pero libre).
El libro en sí, es como todos los libros franceses (de la época y actuales), donde los personajes pueden demostrar sus diversos pensares en cuatro cuartillas sin siquiera chistar, para continuar el dialogo con más ideas, pero que de cierta forma son los que manejan la historia, que puede ponerse un poco tediosa, pero que no llega a la prepotencia del escritor (como algunos gringos e ingleses); aunque la gran maoyría de estos relatos se extienden a lo mucho cinco o seis páginas, puede haber algunos que lleguen a ser menores. El caso único, es el de "El Presidente Burlado" que alcanza las 70 páginas, pero que como los anteriores, es chusco e idealista (debo decir que ese en verdad me cansó). El entorno de todos los relatos son sobre el ámbito sexual, de eso no cabe duda.
Sigo diciendo, prefiero a los Franchutes a los ingleses
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