15 enero 2007

Miscelánea

Después de un horrible torneo llamado Interliga, en donde después de haber salido los tres equipos que se van a la libertadores, reafirmo que mi equipo anda pa la chingada. Consuelo (de pendejos) es que el Cruz Azul está peor que nosotros. Sigo sin entender cómo pueden confiar tanto (y depender) de un jugador que está a pocos meses-años-sabrá dios cuanto del retiro como lo es el Cuau. El equipo no tiene vida, no hay conjunto ni nada que se le parezca. En verdad confío que mejoren para esta semana en la que comienza la temporada de clausura.
Mientras el circo alimenta las ilusiones del pueblo, el pan (o en su caso la tortilla) ya no es el complemento del tan afanado dicho Romano. El precio de la tortilla ha aumentado casi un cien por ciento en menos de lo que lleva el presidente de presidente. Se habla de alsas en los precios del maíz, la no entrada de maíz, consecuencias del aumento de gasolina, etc. El caso es que poco se sabe de los motivos, pero es cierto que el alimento principal de los mexicanos ha llegado a precios que podrían considerarse como artículos de lujo, cuesta más un kilo de tortillas que un litro de leche. Y no sólo eso ha subido, el agua subió, al gas, la luz, las verduras, la leche... ¿Sinonimo de inflación? Tal vez, si tomamos en cuenta los 87 centavos de aumento al salario mínimo (ni para un bolillo te alcanza) podamos darnos cuenta de la situación en la que nos estamos atorando, y eso que sólo es principio de año.
Tenía algo más que escribir, pero ya se me olvidó. En fin
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