22 marzo 2006

La primavera y Juárez

Ayer 21 de marzo, día en que el mundo recibe la época de resurrección de la naturaleza, la época en que muchos de los dormidos seres vivos despiertan para hacer al mundo otra vez lo que acostumbraba. Los griegos tenían su mito y uno de mis favoritos; el de Perséfone y Hades. Resulta ser que Hades estaba enamorado de Perséfone y decide robarle un día que ella se bañaba en las fuentes junto con las ninfas que eran sus acompañantes. Así pues, Perséfone es conducida al inframundo donde se queda a vivir con Hades. Su madre, Demeter se dedicó a buscarla durante 9 días y 9 noches hasta que Helios el sol decidió contarle como habían secuestrado a su hija. Así Demeter descendió a los infiernos a reclamar a su hija que ya se había casado con el dios de los Muertos. Demeter significaba la fecundidad y de la tierra; sin su precencia el mundo comenzaba a morir. Zeus padre de la novia, dictaminó que debía vivir seis meses en el mundo junto a su madre y seis con su esposo. Así pues, se da paso a la formación de las estaciones, los seis meses donde Persefone está en la tierra primavera y verano; y los otros seis en el inframundo: otoño e invierno.
También ayer se conmemoró 200 años del natalicio de Benito Juárez. No sé si ya lo había puesto antes, pero Juárez es uno de mis personajes favoritos de la vida del País. No imprta lo que se diga de él, si las leyes de reforma no fueron suyas, o si lo que haya sucedido con la deuda, o que si siempre andaba corriendo por el país y jamás enfrentó a los ejércitos enemigos. Lo que importa grandemente de él es la forma en como teniendo tan pocas oportunidades de sobresalir en un mundo denirante con los indígenas (y que aún seguimos siendo), con nada que pudiera hacer más que ser un pastorcillo, llegó a ser abogado y después presidente de la nación. Eso sin duda nos enseña que el que quiere puede triunfar a pesar de las adversidades que pueden seguirle.
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