05 noviembre 2005

Trabajo en sábado

Era conciente de alguna manera de que iba a haber un día en que tendría que venir al trabajo en sábado. Resulta dificil levantarse uno de los dos días que debería descansar, y que por ende son para levantarse tarde; lo más raro es que jamás hago eso. Lo más tarde que me he levantado un día de asueto es cuando andaba ebrio o crudo, ya que por motivos imaginados y posiblemente conocidos por muchos, lo último que quieres hacer es dejar de dormir; pero en días más normales suelo levantarme a las 8 o antes y ya lo más tarde a las 10.
Además de todo, el dormir para una persona es parte fundamental del desarrollo y de un equilibrio biofísico que es conocido como salud. El dormir trae al cuerpo efectos de "descanso" físico, y efectúa algunos movimientos y acciones que no pueden dejarse de realizar, pero el principal punto es la relajación de los músculos de forma conciente.
Además de eso, la mente tiene ese estado de vigilia que le permite realizar estimulaciones nerviosas e imágenes oníricas conocidas como sueños. Retomando brevemente a Freud los sueños son según él representaciones de anhelos que no se pueden realizar en la vida cotidiana, que toman la representación modal en el sueño.
Dicho esto, es por eso que una desvelada recae tan gravemente en una persona, incluso más que una borrachera. Resulta peor el no dormir por presiones de trabajo, en los momentos en que la mente está ocupada de cosas relativamente sin importancia trascendental que resultan ser de demasiada trascendentabilidad.
Pues bien, estoy despierto desde las seis, esperando poder resolver un problema que no deja que una pieza quede lista, mientras espero a que todos los demás lleguen para ver que se puede hacer; hoy sábado.
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