05 julio 2009

Sandokan, La Mujer del Pirata y Los piratas de Malasia (I y II)

Hace algunos meses, baboseando por la Gandhi de Miguel Ángel de Quévedo, me encontré con una edición de Sandokan publicada por Editorial Planeta y con prólogo de PIT II. Novela de Emilio Salgari, el padre de la novela de aventuras, y discriminado por muchos intelectuales comparándolo con Julio Verne, Salgari hace lo que pocos: arma un mundo de aventuras con sólo unas viejas y malas enciclopedias que se quedan cortas con la inmesurable imaginación de este autor.
Yo no leí a Salgari de niño. Generacionalmente, en la edad en la que se empieza con la lectura, yo estaba leyendo Chin chin el Teporocho de Armando Rámirez, o el Hijo de la Calle Tenebrosa (de quién, no sé. Recuerdo que el libro me gustó mucho por los desmadres del personaje, pero odié el final porque se vuelve cristiano....). Posteriormente, cuando ya entré en secundaria (12 años) mi primer gran novela fue El Conde de Montecristo de Alejandro Dumás donde la aventura me atrapó, le seguí con Verne en su Viaje al Centro de la Tierra.
¿Cómo fue que de dos libros mexicanos que trataban temas escabrosos de la realidad (dos teporochos: uno que narra la historia del porqué se vuelve teporocho, el otro que narra como salió de ello) llegué a Verne y Dumás? Por mi padre. Mi padre fue un gran lector de libros cuando joven, para iniciarme en la lectura me contaba las historias que él había leido: me hablaba de los dinosaurios en el centro de la tierra, de los esquimales en el ártico y su vida salvaje, del perro que se volvió lobo y del lobo que se volvió perro, y de los piratas. Cuando crecí me contó sobre Salgari y las batallas en Java de Sandokan, del Corsario Negro, de los estranguladores de la India.
Por ello, conforme pasa el tiempo y recuerdo los recuerdos de mi padre, busco los libros que me contaba a su manera, los autores con los que se imaginaba pirata, o un esquimal con su trineo de piel de foca, o aquel mosquetero en Francia...
La segunda referencia a Salgari la encuentro muchos años después en el libro de Cuatro Manos de PIT II que me prestó mi profesor de Literatura, las palabras me traen recuerdos de lo que me contaba mi papá, recuerdo el nombre: Sandokan. Pasan años, cuando hacía mi servicio social en la Cámara de Diputables y hay una feria de libro; encuentro un recopilatorio de Sandokan y lo compro sin chistar. Lo leo y lo dsifruto.
Regresamos al principio, hace algunos meses encuentro el libro de Sandokan de Editorial Planeta, lo compró sin chistar y lo leo. Busco infructuosamente la continuación (La Mujer del Pirata de esa misma colección) y no lo hayo hasta la semana antepasada que hubo remate de libros en el Auditorio. Para mi beneplácito encuentro no sólo ese sino la colección completa de esa serie (4 libros) que son La Mujer del Pirata y Los Piratas de Malasia I y II.
Leo La Mujer del Pirata y no me emociona tanto como creí porque en el recopilatorio de años ya lo había leido, pero cuando comienzo Los Piratas me atrapa con uan velocidad vertiginosa, no quiero soltar el libro hasta que se termina la primera parte y la segunda por igual. Aquí vemos como Sandokan regresa de años después de haber escapado con La Perla de Labuán Mariana Guillinok y ayuda a Tremal-Naik a escapar de su prisión en Sarawak donde el rajá James Brooke le tiene vigilado para su deportación a Australia. Vemos como Yáñez es un excelso espía y siempre precavido pero no cobarde capitán que idea muchas de las maniobras de los Tigres de Sandokan, vemos la lealtad de Kammamuri por rescatar a su amo Tremal-Naik para regresarlo con su prometida Ada Corishant; a Sambiblong y a todos los demás tigrillos pelear incondicionalmente por su capitán, el temible Tigre de Malasia: Sandokan.
Ya por último, he intentado buscar los nombres de los libros que faltan de Sandokan, pero buscar en Intenet esta información es como buscar una aguja en un pajar. Si alguien puede ayudarme con esto le agradecería.
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