05 mayo 2008

Rumbo a los 25

Faltan poco menos de dos meses para que el oficiante de este pequeño discurso y escritor de este blog cumpla 25 años; un cuarto de siglo. La verdad de las cosas es que mientras más se acerca a ese número más miedo me da: la típica idea de las cosas que pueden cambiar, las que debo cambiar lo que sucederá. Miedo al futuro principalmente, un futuro que si bien se muestran en la total oscuridad tiene sus puntos firmes e intocables.
Casi veinticinco años, no es mucho, no es poco. Es como el cristal con que se mire, En esta sociedad jodida donde nos bombardean con la edad y donde las "mejores cosas de la vida" se presentan a la edad de este discursante y pocos años después (tal vez 10, tal vez 15) es casi imposible el típico deprime sobre la edad, el "no he hecho nada" que nos acongoja a unos y a otros, el miedo a envejecer (no la verdad no....), miles de problemas relacionados con la edad.
Pero no todo es el deprime, sino lo que hay antes y después. Menciona Don Juan Matus a Carlos Castaneda en alguno(s) de sus libros que la mejor forma de limpiar el capullo luminoso es el rememoramiento de la vida (sí, aunque lo duden he leído a Castaneda muchas veces, sólo me falta un libro y hasta tengo el manual de Tensegridad), recordar es volver a vivir y reconstruye la totalidad de la vida de una forma que pocas personas le dan el tan afable significado. A veces no todo es mirar al futuro, sino ver al pasado para entender lo que viene: eso es la historia. Y aunque sea una pequeña, todos los seres humanos tenemos una que nos ayudan a vivir y arecordar, a sentir y a mejorar.
Casi 25, en estos días a los que vienen, postearé algunos ecritos de recuerdos, de ideas y anécdotas (éstas en el de Historiando).
Aideé te amo niñita, eres lo mejor de estos casi 25. :)
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