19 diciembre 2005

Vlad

Leer a Carlos Fuentes siempre es distinto; nunca es igual de un libro a otro, solamente los recursos literarios que predominana en su narrativa, esa sencillez con que narra y su interminable lista de citas en francés, inglés o el idioma que se le venga a la mente; la capacidad de llevarte de un sólo instante al lugar que imaginó, y su misma capacidad imaginativa para narrar historias distintas cada vez.
Inquieta Compañía es un libro de cuentos que retoman el papel oscuro-cómico-terror-narrativa fantástica que hacía tiempo no desarrollaba de esta forma. Resumiendo brevemente el libro: consta de 6 cuentos que nos llevan desde muertes en el escenario de un teatro en Londrés hasta el mismísimo Drácula en la ciudad de México; seis cuentos cada uno con una narrativa distinta que o bien te envuelve.
Los mejores relatos son los de fantasmas y el del ángel, (tercero, cuarto y quinto) el primero de la muerte en el teatro tiene una línea argumental un poco llana, tediosa y sobretodo extraña de introversión de un personaje que slava(mata?) a la chica de la que esta secretamente enamorado. El relato posterior, La gata de mi madre tiene una historia muy buena hasta donde se puede esperar, pero cambia drásticamente cuando los demonios se apoderan de la casa (bien vale decir se apoderan, la verdad de las cosas es que reclaman lo suyo) y dejan a la protaonista como chacha que escribe en pequeños retazos de papel su historia que tira fuera para que alguien la lea. Y por último Vlad; era un relato que tenía demasiadas ganas de leer. Quería apreciar el manejo del afamado vampiro en manos de Fuentes. Sin decir demasiado, es una historia buena, sin llegar a lo mejor; se me hizo un tanto cuanto forozado el final y la poca capacidad del protagonista para no tomar decisiones rápidas.... un pelele.
Es un libro bueno, no el mejor de Fuentes, pero como decía arriba, después de un tiempo retoma el fantasionismo un poco.
Próximamente, mi lista de los libros del año leídos por su servidor.
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