26 diciembre 2005

Un día después de Navidad

Y sigo diciendo: ¡Qué rápido se fue el año! Hace exáctamente un año estaba en mi cama, descansando, pensando en que el año terminaba, en que acababa de salir de la universidad; en que mi papá había muerto hacía seis meses; en que faltaba una semana para el año próximo... mil y un pendejadas.
Ahora, heme aquí sentado frente a la computadora, escribiendo esto; en el trabajo con demasiado trabajo que hacer; pensando en que soy un estúpido por no saber hacer lo que debo hacer en varios sentidos; pensando que tal vez soy un pelele...
Pero, un día después de una navidad, un día con pocos clarantes y sí muchos alicientes. Tanto que hacer y tan poco tiempo. ¿Qué me trajo la navidad? Realmente nada nuevo. Un largo rato de pensamientos y reflexiones con respecto a un tema que gira en la mente y que no sé si se realizará; un punto en la larga lista de cosas que son irrefutáblemente insospechadas y de las que no depende en nada tu vida ni tus decisiones, sino de otras personas, de una en especial.
Además, una larga sarta de reflexiones (acaso lo repetí? jajaja) sobre mi vida, lo que hago y lo que podría hacer: esas decisiones que dependen de tí (estas sí) sobre tu economía, tu forma de vida y sobre todo lo que tus padres han estado haciendo, hicieron y harán... en otras palabras, ¿debería dejar lo que me gusta para enfocarme al negocio familiar? Sería egoista tomar cualquiera de las dos alternativas presentadas; por un lado una es mi adoración, por lo que estudié tanto y a lo que quiero/querré dedicarme. Por el otro, un gusto que no es tanto, sino por el contrario que es una especie de sentimientos cruzados para con lo demás: me gusta pero a la vez no. No siento ese amor que debería sentir por ello, algo que con tanto esfuerzo costó a mi padre hasta el fin de sus días, ami madre en estas horribles épocas; pero me gusta en el sentido de que de una forma u otra es mío y de mis hermanas.
La decición que tomé, fue mantenerme como hasta ahora: intentar hacer una mediatura entre ambos. El tiempo decidirá el resto.
En fin, un día después de Navidad. A ver si el miércoles ya tengo la lista de los libros...
Saludos.
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