10 abril 2006

Media Semana

Así es, la semana santa ya llegó. Uno de las mejores y más productivos fines de semana para todos aquellos que tienen que ver algo con el turismo en cualquier parte del país, pero con mayor atención en las playas. Pero por lo mientras, hay que trabajar media semana para después disfrutar de ese largo fin de semana (válgase la rebusnancia).
Realmente nunca he entendido como se sabe que es semana santa y cuando va a caer; se supone que es desde el miércoles de ceniza (que tampoco sé como se saca) y que comienza con la consabida cuarezma que nos impide comer carne roja los viernes y que lamentablemente nos delimitan de los poderosos tacos de carnitas o todas esas ricas garnachas. Después de todas esas semanas sin poder continuar con esa deliciosa dieta, por fin llega la semana santa que dicta el fin de las pascuas y todas las festividades judeocristianas. Las vacaciones que de niño esperas con tanta ansia porque delimitan el último tramo del año escolar, y que durante dos semanas te diviertes como nunca.
Los mejores días sin duda, el viernes santo con sus tres caídas ya tradicionales y el sábado de Gloria. Recuerdo algunos viernes en que solíamos ir a Iztapalapa a ver las tres caidad, apenas hace dos años fuimos y fue un asco, la gran cantidad de personas que van no dejan ver absolutamente nada; algunas otras íbamos a la Pradera ver como era la representación de la crucifixión de Jesús.
Los sábados de Gloria eran geniales cuando podías salir a mojarte en la calle sin que te multaran como ahora; o algunas otras ir a los balnearios, generalmente al Olímpico que está(ba, no sé realmente si aún exista). En fin.
Así pues, sólo media semana más para descansar...
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