21 marzo 2005

Conservando las cosas

El hombre desde sus inicios, ha intentado conservar una serie de acciones o comportamientos que denominan sus características sociales y humanas. Estas pasan a través del tiempo conservándose, pero llega un momento en que estas se ven afectadas por una serie de situaciones extrañas y nuevas en comparación a las anteriores y por tal poniendo en peligro estas. Lo más singular de todo esto es que exista una fusión de ambas para formar una nueva con las mejores características de las dos. Pero esto trae a colación un miedo innegable por todas las personas que solían actuar antiguamente y ven con malos ojos las nuevas posibilidades.
Sin duda, esto ha sido visto desde siempre. Desde los lejanos tiempos en que una nación conquistaba a otra y las mescolanza de culturas daba como resultado una totalmente distinta a las dos, el miedo al cambio o a las cosas nuevas ha sido cosa de la sociedad. Generalmente esta es vista con buenos ojos a los jóvenes ávidos de cosas nuevas, pero por el contrario, las personas de edad siempre ven esto como un mal que ha llegado para destruir a lo anterior.
Claros ejemplos tenemos: la revolución industrial, la revolusción electrónica... pero no solo en ámbitos materiales tiende a darse; ideológicamente muchas situaciones han provocado la ira y el descntento de las personas solo porque es distinto a lo conocido. Un clarísimo ejemplo es el comunismo que durante décadas fue la principal causa de una guerra jamás peleada abiertamente pero que trajo consigo varias indirectas.
Ahora, que se puede esperar de un cambio. Generalmente todo en la vida es nuevo, como menciono muy a menudo: hemos evolucionado lo que en 4 años de historia en solo dos siglos. Las mentalidades cambian, ven con buenos ojos las cosas nuevas, eso queremos creer.
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