13 enero 2005

Lidiando con una realidad mexicana

Hace muchos, pero muchos años existió en México una situación cultural conocida como machismo en la cual, el hombre era el máxime en la sociedad y en todos los demás aspectos que regían la vida del hombre común y corriente... todo era idílicoya qu e las abnegadas amas de casa eran felices siendo golpeadas por los machos mexicanos que llegaban borrachos exigiendo una comida y una cerveza pa' continuar o para curársela... todo era maravilloso.

Hablando en serio, la peor parte de la cultura mexicana siempre ha sido ese gran "lugar" en el que nos hemos autocolocado los hombres creadores de esa sociedad que trabaja como él mismo quiere que trabaje. Omitiendo por completo a la mujer que es la unión entre todos los ámbitos posibles, y el principal de ellos: la familia.

Es cierto que se ha mantenido una clara distinición entre las actividades realizadas entre un sexo y otro (hasta hace poco se empezó a tener una cultura más educada de igualdad de géneros); por ejemplo hace años las labores de una abnegada madre eran entre otras tener a la familia en comunión, educar a los hijos, hacer las labores del hogar, atender al marido cada vez que llegaba borracho, y si bien le iba, mantener a la familia con un trabajo en el que no ganaba ni lo que el susodicho amante se gastaba en una briaga. Comparando esta realidad, que se ve tan lejana, con una actual nos sorprendería la gran similitud de cosas que aún prevalecen. Sin ir más lejos, ¿cuántas mujeres son el primer sustento de una familia deshecha?, ¿cuántas de ellas tienen que mantener a un marido prángana? En verdad no ha cambiado mucho la realidad machista de esta sociedad intransigente.

Una manera de parar esto es darle deberes a los hombres, pero no cuando ya están grandes porque como dice el dicho: "Árbol torcido jamás su tronco endereza"; sino que hay que enseñar desde pequeños a los hijos que ambos son iguales: hombre y mujer por igual. ¿Por qué no ponerlos a realizar un poco de quehacer? Una cosa que siempre he dicho, la mujer se queja de una sociedad machista, cuando es ella la que hace a los machos. Bueno me voy porque tengo que lavar trastes.

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