11 febrero 2011

Los Nombres del Aire

Leí este libro porque la semana pasada en clase de "Curso Monográfico de Narrativa Mexicana" (clase a la que es posible que no vuelva a ir por motivos laborales, ya explicaré después esto en otro post) escuché que leeríamos algo de Alberto Ruy Sánchez.
El libro nos cuenta la historia de Fatma, una joven que ha dejado que su cuerpo fuese invadido por la melancolía y poco a poco su vida ha ido cayendo en una apacible rutina que levanta los rumores en la ciudad-puerto de Mogador (existente en la realidad, situada en Marruecos); ciudad que expira su proximidad con el medio oriente y rememora a Persia y toda la cultura árabe de las mil y una noches. Poco a poco se nos cuenta la historia del porqué la melancólica vida de Fatma y de una u otra forma el destino echado por su abuela en "La Baraja" que Fatma tendrá que seguir para encontrar "la" causa de su estado.
Me sorprende algo de este libro, casi todo lo que he podido leer de este libro habla de sensualidad femenina. Según la RAE la palabra sensual (de la cual deriva sensualidad) tiene tres acepciones: la primera se refiere a las sensaciones, la segunda va por el mismo camino y la tercera nos habla de un deseo sexual. Todo lo relacionado con el libro (desde portada hasta comentarios) va alineada con esta acepción sexual; siendo que en realidad (o a mi parecer), poca incitación hay a lo largo de la historia.
Otro punto para mí importante fue la poca dinámica que hay en la narración. Demasiado onirismo y comparación alegóricas. Me costó un poco entrar en la temática de la novela precisamente por ello. Lo que me gustó fue que en cierto punto Fatma se ríe de su abuela diciendo que podrá descubrir la causa intentando burlarse del destino echado; en cambio todo pasa como fue anunciado dejándonos la idea de que el destino gana a su pesar.
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