28 agosto 2010

Que ha sido de mí

Parezco grabadora, o como se decía cuando era niño: disco rayado, pero he tenido una montaña de trabajo. Ahorita me estoy dando una escapada para poder escribir esto desde la oficina a la cual hemos tenido que venir las últimas tres semanas (o cuatro) para avanzar en los pendientes que nos aquejan de un proyecto que estuvo mal estimado (tanto por mí como por todos).
Incluso no he ido a la escuela, ni tiempo de meterme a los foros que mis compañeros crearon el semestre pasado. Eso sí, regresé a mi ritmo de lectura de casi 3 libros por semana cuando son de menos de 200 págs y de uno por semana cuando son de más de 300 (y el presumido).
Creo que tengo colitis; me duele la panza, tengo diarrea, me siento como globito (aunado a mi figura de globo de cantoya). Supongo que es por los nervios y las presiones.
Leí la Hija del Canibal de Rosa Montero (tocaya de apellido) y me gustó mucho. De ese libro ha salido un personaje entrañable: Félix Roble, el anarquista Fortuna. Me encantó la historia del susodicho y sus formas de ser y ver la vida y los consejos que le da a Lucía en la búsqueda de su marido secuestrado. Ese libro me recordó un pequeño trazo que le leía PIT II en su libro de Arcángeles sobre Buenaventura Durruti, el anarquista español que piso tierras americanas para conseguir dinero para los sindicatos dela CNT española; por qué me lo recordó, porque Forturna es gran amigo de Durruti, casi su hijo.
También leí Qliphoth, de Pedro Ángel Palou. Una novela de corte erótico-dramática donde Andrés, el protagonista, rememora su tiempo con Mónica y sus candentes encuentros sexuales. Pero lo hace con un fin: olvidarla. Porque olvidar es igual a continuar viviendo. Muy recomendable la verdad.
Ya por último, les cuento de El camino del té de no recuerdo el nombre del autor y por más que gogleo no sale. En fin, para más datos de Random House Mondadori en una colección titulada 21. La trama va del amor y el deber en el japón (deduciendo la novela) de un viejo samurai que piensa seguir el camino por medio del arte para con una esclava que llamada Tiam. ésta novela también es de corte erótico, pero de un erotismo fino y embriagador, de ese que poco a poco te va calentando la sangre. Miradas, rasgos, entrevuelos. Comienza un poco lento, pero conforme avanza la temática se pone muy bueno.
Ok, regresemos a trabajar.
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