30 marzo 2007

Crónica de un examen Anunciado

Creo que ya había comentado esto alguna vez, pero si no hay va de nuevo. Me encantan las variaciones del título de "Crónica de una muerta anunciada". Al post...
Además del gran dolor de cabeza que traigo, hoy ha sido un buen día. Terminé un pedo que andaba haciendo desde hace ocho días (además de que estuve haciendo otras cosas en la semana y resolví varios dopes), pagaron la quincena y además... ¡pasé mi examen de certificación!
Después de un intento fallido hace algunos meses, hoy presenté mi examen de SQL Server 2000 (luego haré el upgrade a 2005), me levanté temprano, me bañé y cambié, agarré mis cosas y me fui al metro esperando que no fuera hasta la chingada como es costumbre, cosa que no fue así para variar (o sea que venía hasta la madre); esperé dos metros y luego me fui hasta Buenavista, tomé el metrobús (por primera vez tomé el primero que llegó (claro, antes me regresé dos estaciones reglamentarias)) para irme a la Zona Rosa a donde sería mi examen.
El examen fue lo que esperaba; lo resolví relativamente rápido (me sobró una hora) saqué 747 puntos por lo que me certifiqué con un poco más de lo necesario.
Me siento bien (a pesar del dolor de cabeza que mencionaba, ha de ser por tanto estudiar (jajajajaja, si cómo no)), y espero ahora seguir con el del CENEVAL para ya por fin sacar mi título (también la segunda vez que lo presentaría) y después de ese ya veré por cual me decido (estoy por el de C# en windows application... no lo sé). Por el momento tengo que aceptar que si me siento bien, pero sé que este es solo el inicio de lo que sigue.
En fin

28 marzo 2007

Antojo

A eso de las cincoseissiete de la tarde comiebza a darte un hueco en el estómago debido a el tiempo que llevas sin consumir alimentos desde la hora de la comida. El típico antojo que te da por galletas y chocolate (o café), papas o cacahuates, la torta de milanesa o algo.... es de esas sensaciones que no se pueden dejar pasar (o se te revienta una tripa del antojo).
Hoy por ejemplo, un poco fastidiado ya de la oficina (sólo pensar que tengo que llegar a estudiar para mi examen del viernes me da más weba) y debido al antojo de mis cuates me ofrecí voluntariamente para ir por los pays de nuez (y así desaburrirme un rato) . El plan original era subir al piso 6 por los susodichos pays a la maquinita expendedora, pero como el día de ayer se terminaron (sólo quedaban de piña) fui a la calle por los antojos, en la tienda donde todo es un 10 porciento más caro que en una tiendita (lo malo es que por estos lugares no hay abarrotes "Las Juanas", o "El Cuñado", puro "Otso" o tienditas nice como la que digo), llegando con la sorpresa de que no había el susodicho pay de nuez (sólo uno) por lo que tuve que ir al Oxxo por los pays de nuez que tanto querían comer mis compañeros. Cuando regresé del encargo, sólo estaba Alex, los demás no andaban en la sala de juntas que es nuestro lugar de trabajo (según sólo íbamos a estar dos meses, eso desde la primera vez que entré aquí.... ya van dos años), los demás andaban con unas pruebas de stress a un equipo.
A estas horas de la noche, de los cuatro pays de nuez que fui a comprar, sobreviven 2 y medio, no que mucho pinche antojo?

26 marzo 2007

Miscelánea


El sábado salí con Dave a la firma de autografos de Clement (me firmó mi ejemplar de Operación Bolivar, platiqué con él y me cayó muy bien). Se efectuó en la Librería Rosario Castellanos, en la Condechi y empezó a eso de las cuatro de la tarde. Hablamos de las sus proyectos, de sus próximos a salir (en diciembre sale Kerubim, el PDF que andaba rolando por la red y que está en su página: Página de Clement, dos proyectos de animación y uno de un posible roleo). Me contó que se inició en lo del cómic a partir del movimiento Cardenista, haciendo monos en las pancartas de las protestas, después siguió en la Jornada en las Histerietas, y luego siguió con Gallito Comics, la beca para la Operación Bolivar, y mucho después el taller dle perro. Fue entretenido estar con Clement.
La película de 300 es altamente recomendable tanto visualmente como en trama. Es de sas películas que te dejan un sabor a "quiero saber que más pasó con los espartanos", o sea con ganas de aprender. La historia se basa en la batalla de los Espartanos contra los Persas (pre-Mahoma, pre-islamismo), dónde le rey Leónidas con un grupo de 300 espartanos le hacen frente a miles de persas (y esclavos persas) por intentar conservar su patría y no ser esclavos. Muy buena película en verdad.
Ayer anduve en el Zócalo de la ciudá, en el miting de la Segunda Asamblea Nacional Democrática. Me asolié, me cansé y me sorprendió ver la gran cantidad de personas allí reunidas para seguir con el movimeinto del 2 de julio; el fraude que se sucedió en las urnas y que por motivos pendejos (sigo con que el Peje no debió haber hecho el plantón de Reforma, eso le puso la lápida al movimiento y la simpatía de muchos hacía él) continua la lucha. El izquierdismo ya no es algo lejano, se siente en todos lados, mientras algunos seguimos con ideologías, otros las aplican y continuan mostrando que la lucha sigue y sigue. Lo malo, es la poca cantidad de jóvenes que se ven inmersos en los movimientos políticos; la tarde de ayer, la mayoría era adultos y ancianos, que si bien desde siempre han estado en la lucha, buscan refrendarlo; pero pocos jóvenes eso sí.

23 marzo 2007

El Pantera

Cuando era niño mis padres (más mi papá) solía comprar historietas (mexicanas por su puesto). Me tocó crecer leyendo a Fantomas, El Libro Policiaco, El Libro Vaquero, El sensacional de Mercados, Así soy, ¿y qué?, Especial de Lucha Libre, Especial de Traileros; pero en especial hubo uno que me gustó demasiado: El Pantera (y también el especial del Pantera).
Y si alguno hay leido alguna vez algún resumen-opinión mío de alguna novela-cuento policiaco, se dará cuenta que siempre hago referencia a este "héroe" conocido como El Pantera, por su morena piel y sus ojos verdes; más cagado (en cuanto salvado, y chistoso se refiere) que cualquiera; rompecorazones a pesar de lo feo que es; alburero y de barrio...
Gervasio Robles, de padre norteño y madre oaxaqueña. Vivido en el Mexicalpan de las Tunas, con un rancho en Guanatos y desventuras por el DF. Con muchos amigos como el Gorda Con Chile, el Comandante Porfitio Ayala, el Capitán (no me acuerdo de su nombre), etc.
Lo más chido de este tipo, es lo cagado que es, y la chiripa con que resuleve sus casos (siempre "apoyado" por la policía), los líos en que se mete casi por accidente entre una y otra visita al Defectuoso.
El pantera cuenta con dos novelas, la primera llamada sólo como "El Pantera" donde se cuenta la historia del Pantera desde su tierna infancia hasta que se vuelve gorila-espía-detective de la polícia en busca de una venganza. Y la segunda, "El Pantera, El misterio de la Amenaza Negra", dónde se narra un caso de la desaparición de un luchador y el Pantera se ve involucrado en la búsqueda del tipo, descubriendo de paso algunas cosas...
El Pantera es una creación de Daniel Múñoz que surgió en el año de 1982, dibujado (y a mi particular punto de vista inmortalizado) por Maldonado (que hace poco dibujaba el comic de Místico (lo deje de ocmprar, me atrasé unos números)).
Ya para terminar, les dejo este enlace http://www.lasnoticiasmexico.com/15346.html dónde se informa de las próximas filmaciones de la película del susodicho.
Por qué este post, porque hoy mientras revisaba mi correo donde llegan las estadísticas me encontré que varios llegaron al blog por la búsqueda de El Pantera, así que se me ocurrió hacer de eso el post. Por cierto, desde hace unos años, se ha publicado reediciones de las aventuras de el Pantera en Editorial Vid (www.mundovid.com).
Ciao!

22 marzo 2007

Personajes metristas

Ayer o antier (ambos dos) en la mañana mientras me venía al trabajo, el metro como era de ccostumbre se puso hasta vomitar gente por las puertas; estaban que no cabía ni un alma por las puertas, pero irónicamente personas empujaban y empujaban intentando hacerce un minúsculo espacio entre los cuerpos de ya malhumorados por el retraso del colectivo naranja.
Me puse a pensar en el tipo de personas que hay en el metro mientras era apachurrado entre una señora, el tubo (sin albur) y una mochila; llegué a lo siguiente (pinche trabajo de investigación exhaustivo de 5 minutos):
  • La señora intocable: la típica señora que va en medio de las puertas agarrada del tubo y que no se mueve ni un milimetro cuando la gente pasa, pero que si alguien la llega a tocar por equis o yé motivo (ya sea que pases y sin querer le pegues, o que como es costumbre comiencen a empujar) te voltea a ver con cara "hijo de la chingada, que no vez que yo estoy aquí" y se indigna.
  • El que a huevo quiere entrar: El wey que no importando que las puertas estén pandeadas (pandeado: doblado en forma curva debido al peso de un objeto o la presión) a huevo empuja intentando entrar, sin obtener resultados, y como consecuencia sólo se "sale" del metro mueve la cabeza y espera el siguiente.
  • El vededor: Dícese de cualquier persona que aborde al metro con la cantaleta de "Si mire señores pasajeros, productos de alta calidad", o algo por el estilo; y que hacen de su economía vendiendo discos, MP3, DVD (musicales, películas y hasta para colmo, traen las pantallitas de DVD portatil para que las cheques), dulces-chicles-chocolates, encendedores, agujas, calcomanias, paletas (de hielo), gelatinas, etc.
  • El tipo con prisa: Si, es lógico que siempre haya alguien con demasiada prisa en el metro, pero siempre está el que mira cada tres minutos su reloj moviendo negativamente la cabeza, con cara de preocupación murmura un "chinga..." o alguna otra cosa y vuelve a mirar el reloj. En particular a mí ese tipo de personas me estresa.
  • Los dormidos: de estos hay un chingo y dos montones. Van desde la chica linda, hasta el ruquito con sobrero, pasando por las señoras con bolsas de mandado, los ejecutivos, los estudiantes, etc.
  • Las maquillistas: toda (o casi toda) mujer que viaja en el metro tiende a maquillarse, es como un acto reflejo una vez que se suben al transporte (lo mismo pasa con los micros, camiones). Ya sea que vayan paradas, sentadas, arriba del novio, tiradas en el suelo, las mujeres suelen sacar su espejo, su cuchara y la bolsita de maquillaje para darse una retocadita.
No se me ocurren más por el momento, pero esos son algunos que me han tocado ver a lo largo de mis traslados por el metro en estos años.