Un sitio donde escribo algunas cosas que suceden y algunas cosas que pienso deberían ser...
31 julio 2006
Miscelánea: cómics e impuestos
Ayer después de visitar al amigo Dave y pasar un rato en su casa viendo "Hostal" me dio los nuevos cómics que había comprado (Civl War, Spiderman 544, y Wolverine), así que después de acompañarlo en el trayecto desde su casa a Buenavista y meterme en el metro comencé a leer los susodichos tebeos (que cagado se oye, algún día que pierda le memoria la veré reflejado en todos estos cómics junto con mis libros y mi Xbox? o será en la computadora más de 100 veces formateada, no lo sé (esta referencia para todo aquel que no la entienda es del libro de "La misteriosa Llama de la Reina Loana" de Umberto Eco reseñado hace poco)) Terminé más que satisfecho con la lectura y esperando a que sea agostso para comprar la continuación (insisto que buena saga la de Civil War). En fin, el punto de esto es que llegué a mi casa a investigar unas madres del SAT porque ahora trabajaré por honorarios, después subí a mi sanctum santorium y por una loca idea de mi cabeza me dio la necesidad de acomodar toooodoos mis cómics y descubrí que tengo demasiados más de los que en verdad creí tener. Tengo un comic de 1989 (tenía 6 años!!!!) del amigable arácnido-trepamuros-amigo del vecindario, es el comic más viejo que tengo. También reafirmé más mi postura de que soy un extraño freak que no le gusta ser freak pero que lo emite por todos sus poros (me cabe el consuelo de que Dave es más Freak que yo, aunque hay muchos más que él y yo...).
Aparte de la nota Freak del mes, hoy como decía arriba fui al SAT a sacar mi CIF y mi Tarjeta Tributaria, y me sorprendió la velocidad con la que terminé el trámite que fue el mismo día y sin más espera que el esperar mi turno (fue en donde más me tarde en verdad). Ahora lo que invade mi mente es: que lindas mujeres hay atendiendo en estos módulos; había dos güeritas que no le debían nada a nadie y una morenita tan simpática y caderona (caderona? me estoy censurando?) ok bien nalgona... no fue tan malo. Además de eso, lo que me pone un poco la piel de gallina es lo de pagar los impuestos, que según el Dave es "muy fácil"... ya lo veré.
28 julio 2006
El otro lado
Siempre he dicho que para saber si algo está bueno o no, debes de jusgarlo por tí mismo y generalmente es así con todo; por más que escuchemos críticas u opiniones buenas sobre un libro-pelicula-disco o cualquier cosa.
Pues dándome este principio decidí comprar el martes el libro de Laura Santullo El Otro lado en uno de esos puestos de libros que ya hay dentro del metro, eso sucedió mientras leía los títulos de los libros y después de ver que podía comprar uno y quedarme sin dinero opté por alzar éste y leer la parte posterior (ya saben donde viene la sinopsis, ok se me fue el nombre) y casi de inmediato vi dos cosas que me llamaron la atención "...Laura adora los relatos breves", tal como a mí, y "Anduvo por la Condesa..." que para ser exactos me encantan los escritores mexicanos. Esa fue la razón por la que lo compré.
Ese día había terminado el de Pratchett, así que en la noche llegué a escribir el resumen del libro y después de bloggear, checar correos y pelearme con algunos programas y actualizaciones me subí a acostar y a leer.
Mi primera decepción; Laura Santullo no es mexicana, es uruguaya (como Benedetti), pero lleva residiendo en México desde el 96. Ya después de eso entré en forma en los relatos. El otro lado consta de 8 relatos quenos demuestran una escritura con mucha idea, pero que es demasiado repetitiva y le da demasiados rodeos a las cosas (particularmente me agrada un poco esto pero puede llegar a hacerse cansado dar tantos rodeos, prefiero que el autor sepa que es lo que va y lo diga directo, sin tantos espabullamientos), además el contexto de las historias es en cierta forma no muy original; por ejemplo el primer relato y que le da nombre al libro me recordó inmediatamente a Lewis Carroll en Alicia en el Espejo además de una mezcla que no he podido identificar al ciento por ciento de robo de identidad; otro aspecto que le noté es que la historia es demasiado predecible, y como diría el Dave llega a ser lo que el lector espera que pase. Pero la crónica de eventos "normales" son muy buenos, en el primer relato de este tipo "Tiempo de Vals" nos demuestra que la narración es adecuada a lo que sucede en la historia, o en "El Viento en la Cara" te hace ver las cosas desde la perspectiva de una joven que está atada a un mundo y que quisiera vivir el real, el de su hermana; por último "El Fin", me recordó un relato que yo alguna vez escribi (La cita y el Café, por cierto dónde dejé mi libreta?) y es el mejor (junto con el anterior) de la colección de cuentos.
No es una lectura aburrida, cabe decir, pero personalmente sentí eso en los relatos y como dije al principio más vale leerlo tú mismo y jusgarlo.
24 julio 2006
El País del Fin del Mundo: Canguros y Cervezas
El continente de XXXX (Four ekxs) ha sido un continente en el cual todo lo letal es lo que no te mataría en cualquier parte del mundodisco es sumamente mortal en este lugar; una gran planicie roja sólamente habitada por osos-caedores (como osos koalas, pero que se lanzan contra las personas noqueándolas para después comerlas mientras están inconsientes), pequeños reptiles sumamente mortales, arañas no muy pacíficas y millones de insectos que si bien algunos bien podrían matar a un rinoceronte. Es este lugar dónde el mago Rincewind se encuentra ahora en uno de sus "viajes". De pronto, se encuentra con que un canguro comienza a hablarle diciéndole que tiene que salvar al continente haciéndo algo que ya hizo porque si no él (el canguro) no estaría allí. Así comienza la loca carrera de Rincewind por escapar de las responsabilidad y de paso sin querer salvar el continente haciendo algo que no tiene idea de como hacer pero que ya hizo.
Por otro lado, en la Universidad Invisible el grupo académico se encuentra preocupado por la salud del Bibliotecario que cambia constantemente de forma debido a un resfriado mágico. Es así que el tan afamado y "eficiente" grupo académico de la universidad lidereado por el archicanciller Ridcully deciden ir a buscar a Rincewind para saber el nombre del bibliotecario y poder curarlo (parece ser que éste es el único que lo sabe), pero todo parece ir mejor cuando descubren una especie de vórtex que los conduce a una isla, todo parece indicar que cerca de Rincewind, pero un poco antes...
En este libro Pratchett nos inunda de un un continente parecido a Australia pero que no es Australía, sólo se le parecen en unas cuantas cosas; juega con la experiencia del espacio tiempo y con la velocidad de tomar cerveza de los habitantes del lugar y la típica facilidad de Rincewind para meterse en problemas. Un libro muy bueno y sarcástico como sólo Pratchet sabe contárnoslo.
20 julio 2006
Tortas
Cuando era un chiquillo imberbe de 15 años y cursaba la preparatoria por el rumbo de Insurgentes, cerca de la glorieta, había pocas cosas que comer en la escuela y salían demasiado caras (en primero año, los molletes con chorizo y salsa eran la neta, pero el costo no hacía lo propio con lo poco que duraban; ya saben los típicos agandallados (jeje, yo era uno de ellos cuando no traía varo) que van a la cafetería a gorronear) y por tal teníamos que buscar lugares externos para comer barato y que te llenara lo suficiente para no llegar a comer a la casa o si lo hacías ya en la noche.
Primero descubrimos uns huaraches a la altura de Insurgentes y Puebla, donde ahora está un Famsa (no recuerdo si ya estaba el Famsa) que preparaba quesadillas, gorditas y los poderosos huaraches sencillos, combinados o el máximo huarache con costilla. El caso es que con 20 varos comías bien (que buenas épocas).
También estaban las hamburguesas que eran chidas, pero con el contra de que eran un poco chicas y no muy llenadoras.
Y por útlimo las poderosas y únicas tortas de insurgentes. Pasábamos un día por la glorieta, del lado del Famsa a ver pornografía como cualquier joven saludable haría, ya era tarde y no había huaraches (el serñor siempre acababa temprano) así que seguimos por Puebla a los locales de comida que hay, estaban las hamburguesas, los tacos de guisado y los caldos de gallina; enfrente (ahora hay una sexshop Erotika creo) los tacos de suaperro, jugos, etc. Pero lo que más nos llamó la atención fueron las tortas, que por una módica cantidad de dinero le ponían un requetechingo de ingredientes.
Estaban las clásicas tortas: milanesa, pierna, jamón, quesillo, huevo, salchica, paté; las combinadoas: huevo con chorizo, pierna con queso, milanesa con queso, etc. y las mangánimas especials con nombres de jugadores de fútbol, deportistas, actores, lugares y un sin fin de cosas que los torteros suelen ponerles como nombre a las tortas intentando (y logrando) homologarlas con alguien: la cuahtemiña (milanesa, pierna, jamón, queso blanco, quesillo, salchicha), la matador con piña y la matador con chorizo, la tatiana, la pele, la rios, la maradona, la texana, la trevi, la toluqueña, etc. y todas bien baratas (me acuerdo que en ese tiempo costaba la cuauhtemiña que es mi favorita $13.5). Así que se volvió un lugar común para comer.
Con el paso de los años, hubo cambios en la calle, muchos de los puestos desaparecieron, otros se menearon y el puesto de las tortas no fue la excepción, ahora se encuentra al lado de un estacionamiento casi enfrente del consultorio del dr. Cruz(?), enfrente de la Erotika y al lado de un antro-bar-pelodromo.
En ese puesto he: enseñado un lugar para comer a mi hermana cuando entro en la misma prepa que yo; celebrado el cumpleaños de un amigo (con una cubana especial, ¡¡Jamás he visto una torta más grande!!), bajado y bajadome la peda (con mis amigos de la uni, ya que la cantina a la que íbamos esta(ba) por la glorieta), comido cuando he estado hambriento, etc. es un buen lugar para ir a comer.
Y hoy precisamente después de vagar por Insurgentes después de una entrevista, muriéndome de hambre se me ocurrió: "ah ya sé, voy por una torta ahí en insurgentes y me chingo unas máquinas", rememorando viejos tiempos.
Luego más anécdotas de tortas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)