16 mayo 2006

Parafasias

Rodrigo Montalvo es una persona a la que se podría llamar normal. Es español y es casado, tiene 37 años dos hijos, una esposa, dos autos, uno de los cuales es un todoterreno que compró porque tuvo la sensación de que era seguro; un gato que ladra en lugar de maullar y que suele orinarse en el mismo árbol que Rodrigo, que tiene la costumbre de hacerlo antes de meterse a la cama con Pati, su mujer.
Su padre es dueño de una compañía de elevadores y de la cual, Rodrigo es jefe y va todos los día. Su hermana Nuria es contadora y está casado con Ernesto, un psiquiatra que es el desahogo de él y su padre, a la vez que es su desesperación.
Cierto día, en e cumpleaños de su hija Belén, a la cual él describe como un armadillo, Ernesto llegó con una prenda de lo más usual, lo que trajo que Rodrigo se pusiera un poco nervioso por el aspecto ridículo de la prenda: enormes botones llenos de pelo; y aún más al tener al psiquiatra tan cerca de él. Lo que comenzó un pequeño ataque de parafasia, que es un desorden al hablar. Intentando ocultar el motivo de su pequeño ataque, termino mintiendo que el causante de él eran los botones de la prenda, dejando de lado el exasperamiento que le provoca Ernesto.
Así comienza una serie de visitas psiquiatras y psicologos, así como a muchos otros que intentaran ayudar a Rodrigo a superar su problema.
Esta novela (Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos) es una forma de ver la vida actual de las personas en el mundo, ya que puede aplicarse a cualquier lugar de éste. Nos habla del típico "No tengo ningún problema" que muchos negamos y que puede llegar a convertirse en verdaderos dolores de cabeza para uno y para todos los demás que nos rodean. Hay que poner un poco de nosotros para resolverlos.

15 mayo 2006

Cloudy, rainy day

Sin decir más, amo los días lluviosos como los que estas últimas semanas han traido consigo, más que nada por motivos de circunstancias o ese dejo de sentimentalismo que traen. Digamos que en cierta forma son pragmáticos y son tan melancólocos que algunas veces sólo quieres quedarte acostado en la cama pensando en cosas que han sucedido a lo largo de tu vida.
Por ejemplo, ahora mismo escucho "Mi Caramelo" de Bersuit; esa canción me recuerda un cuento de mi ídolo Benedetti sobre un amor eterno que nace desde la adolescencia de ellos y termina en un tren después de 40 años de no relación. La borra del café también es muy parecido a la canción y al relato anterios (también de Benedetti). La melancolía que deja es la neta. Cambio el winamp a Coldplay con "The Scientist".
Después de todo, la nostalgia de los recuerdos nos trae consigo un estado de animo especial que sin duda nos molesta un poco pero es es lado masoquista que todos tenemos dentro y nos gusta recordar el dolor, o n o necesariamente el dolor, sino lo que nos gustaba de ciertos momentos de nuestra vida. A final de cuentas es un periodo lindo que pocas veces se produce.
Por eso me gustan los días lluviosos, por ese estado de ánimo que te producen.

10 mayo 2006

Madres

Hoy ni debería escribir sobre este día ya que llegaríamos al punto de todos los años escribir sobre lo mismo y hacer una recursividad sobre el tema más tocado en un día en particular del año. Para que mencionar que hoy los negocios hacen su agosto vendiendo y duplicando los precios de los regalos que estamos dispuestos a obsequiar. Para que decir también que los restaurantes se atascan haciendo fila como si hubiera alguna entrada a un concierto o regalaran algo; que los ramos de rosas alcanzan precios exhorbitantes; que los chocolates son de los productos que más se consumen y que lo que menos quieres es olvidar a tu madre en este día.
Total, ya sabemos todo esto. Cada año se repite de igual forma y sin demasiadas variaciones en los acontecimientos del día. Niños vestidos de inditos, chinaspoblanas, charros, o cualquier cosa que tenga un baile típico en el país y que por motivos poco conocidos son elegidos para que este día sean bailados por los chiquillos, intentando deleitar a sus madres con piruetas emuladas del baile.
Es un día en el que todos absolutamente todos nos acordamos de nuestra madre, sin importar que no el hablemos nunca o que ni siquiera tengamos en mente su cumpleaños; que estemos tan ocupados que no podemos dedicarle un minuto. Es una especie de redimirse, demostrando en un día todo lo que nos importa; aunque también lo es de hipocrecía.
Pero en fin, es otro 10 de mayo. Felicidades a las Mamás

08 mayo 2006

Sorpréndeme

Ayer por la tarde, después de que mis amigos de la Universidad y yo nos reunimos en el depa de Dave para vernos después de un rato de no vernos, comenzamos una suculenta tarde bohemia. De esas veces en las que comienzas a contar cosas acompañado de una cheve. Un cartón de caguamas para siete personas que nos acompaño hasta cerca de las cinco en que fuimos por el otro cartón que sólo usamos tres guamas y regresamos integramente. Pero eso no fue lo principal el día de ayer, sino la forma en como todos comenzamos a contar cosas que nos habían sucedido hace poco y de las que no estábamos enterados por no habernos visto. Algunas de estas cosas que uno u otro ya sabía, pero que los demás no tenían idea de que sucediera; así pues comenzó el sorpréndeme.
Entre tantas cosas de las que me enteré, fue que el consabido amigo Cosme esta comprometido; de hecho esto fue lo que abrió la tarde de sorpresas ya que la chica con la que anda en una relación muy en serio es la misma chica con la que juró que no regresaría; las vueltas del destino.
Otra, fue que Ana se acostó con Mace alguna vez en el cumpleaños de éste último. También que Jorge se acostó con Dave (eso ya lo sabía, pero muchos de ellos no) y yo les conté el desmadre que hubo con mi media hermana y con mi ex (cosas independientes una de otra) y así nos fuimos rolando la tarde entre platicas sobre las cosas que terminas haciendo y que no dices hasta que sucede algo así.
Por eso son buenas las reuniones.

Oda al Tecolote

A quien de nosotros no lo he pasado que en medio de la inmensidad de la ciudad y cuando menos te lo imaginas comienza ese retortijón asesino que anuncia que el topo quiere salir de su madriguera. Imaginarte caminando por el cento sin ningún lugar dónde poder hacer uso de un inodoro, comienza el consabido dolor de estómago que acompañado por un sonoro (algunas veces, no siempre) concierto de aire y olor tradicional que suele acompañarle.
La solución que primeramente buscamos es buscar un Samborns. ¡¡¡Dios!!!, que sería del mundo sin los baños del Samborns. Esos baños que no importando el día, la hora, el momento o la situación te reciben con la puerta abierta y con una limpieza extrema.
Por eso, hoy pido una oda al Tecolote. ¡Gracias Sr. Slim por sus eficientes baños!