01 octubre 2012

Los que van a morir te saludan

Claudio, Tiberio y Nerón son tres estudiantes franceses que estudian en Roma. Peculiares como pueden ser los personajes de Fred Vargas, estos tres chicos con nombres de emperador romano tienen una estrecha amistad raya en lo normal. Claudio es hijo de Henri Valhubert, un rico editor de arte casado con Laura Delorme, una mujer excepcional casi eterna. Tiberio es el más centrado de los tres emperadores, amigo de Claudio desde la infancia y protegido de Henri, es el mejor amigo del chico Valhubert y siente una admiración casi rayando en lo místico por Laura; junto con Tiberio deciden emigrar a Roma a estudiar con una beca los dos cuando Claudio es enviado a estudiar arte en la escuela de arte Francesa en Roma.
Henri ha sido tocado por un traficante de arte que le muestra un boceto de Miguel Ángel por lo que decide viajar a Roma para investigar este hecho; para esto pide ayuda a su gran amigo obispo (no recuerdo el nombre) indicándole que lo visitará.
La noche de su llegada el editor muere y es entonces cuando comienza a tejerse el entramado sobre la verdadera muerte de Henri y los motivos de la misma. ¿Será el comportamiento libertino de su hijo en Roma o el robo de arte de la biblioteca Vaticana, de donde parecen ser los hurtos, el motivo de esta muerte?
Fred Vargas nos pone una historia rápida y sencilla que nos muestra con su eztraño sentido del humor (emperadores, peroratas sin sentido, excentricidades de los personajes) una intriga donde hasta el último de los capítulos demuestra el leiv motiv de este asesinato.

10 agosto 2012

Atrapadas en la escuela

¿Quién no recuerda la secundaria, ese tiempo lejano ahora a mis 29 años, y sobre todo quién no recuerda esa curiosidad que el sexo nos tendía? Pues la siguiente antología de cuentos titulada Atrapadas en la cama nos narra de alguna forma aquellas vivencias de jovencitas púberes con ganas de dejar de ser niñas para convertirse en mujeres con voz propia.
Nos encontramos con aquella chica lista pero no tan atractiva como ella quisiera que a pesar de todo trae loco al maestro de latín y que sueña con ser escritora y estudiar en Filos; o aquella chica coludida con la profesora para expresar su opinión y la de todas sus compañeras por querer usar jeans y tenis justo en el día de la visita del inspector; o incluso aquella a la que no le ha llegado la regla y justo cuando va a declararse al chavo que le gusta le llega. Todas ellas viviendo y conviviendo con tiempos actuales y anteriores donde las reuniones familiares son las ocupaciones de los domingos y los rolling stones ponen un nuevo éxito en la radio y los tiempos de la guerra de Yugoslavia con las computadoras. Jovencitas al fin y al cabo.
Esta antología reune a diversas autoras con los temas arriba mencionados y situaciones poco, y a la vez, muy comunes. También se cuelan como partes importantes aquellos que les arrebatan los primeros suspiros y aquellas que siempre están dispuestas a ayudar aunque les roben al chavo que les guste; los padres que brindan el apoyo necesario para no meterse en lo que no les importa o meterse completamente en lo que les compete; incluso hasta un mago, un rey se cuelan. Cabe mencionar como protagonista de una historia al chico que sigue a su "maestra" a una cita que ni él sabe que le deparará.

09 junio 2012

De las muertes de Bradbury y Fuentes

A pesar de que a ciencia ficción es uno de mis temas favoritos en cuanto a posibles lecturas, tampoco es tanto lo que leo de esta temática. Debo decir que a Bradbury lo conocí, no por Farenheit 451, sino por una colección de cuentos negros titulado Memoria de Crímenes que teníamos en la casa y que mi papá me recomendó leer; recuerdo que decía sobre el relato del bebé asesino: "Éste pinche Bradbury está loco". Así fue como comencé a leer los relatos encontrándome con una narrativa que poco había leído: rápida, increíble e imaginativa y sorprendente adictiva. Así meses después, o años quizá, leí el de los bomberos incendiarios y los libros que me sorprendió por esa distopía donde, una de las cosas que más aprecio, era destruida y la televisión controlaba todo (cualquier parecido con la realidad es "mera" coincidencia). No puedo decir que he leído mucho de él, algunos libros que por alguna razón me han marcado: su conciencia del mundo. QEPD
Otro que se murió fue Carlos Fuentes. Dicen, una de las grandes joyas de la literatura mexicana, a principios de mes falleció. Con Fuentes grandes ambivalencias en su escribir. Por un lado me sorprende con novelas como Aura o La Cabeza de la Hidra y otros llenos de ambivalencia en su pensar como Las buenas conciencias (aunque ahora, algunos años después la miro un poco diferente) o los cuentos de Los misterios de la Opera. Siempre eterno candidato al Nobel (como en su tiempo lo fue Vargas Llosa), nos dejó una larga historia que debe de ser releído (o leído) en gran parte.

24 noviembre 2011

Robert E. Howard: Dennis Dorgan, The Whole Wide World, Conan la película

Meses sin escribir, meses sin leer (mejor dicho: terminar algo).
Esta vez leí a uno de mis autores favoritos, padre de la fantasía heróica y de uno de los íconos de los libros de aventuras: Conan; me refiero a Robert E. Howard, aquél estadounidense racista y misógino (cánones de su tiempo de vida) que ideó mundos e historias inimaginables en varios géneros (pocos conocidos algunos, otros viejos y otros completamente nuevos), y amigo por correspondencia de autores como Clark Ashton Smith y Howard Phillip Lovecraft.
El libro se titula Callejones en tinieblas y otras historias a puñetazos en la versión española de La biblioteca del Laberinto (que fue la que leí), y en su idioma original The incredible adventures of Dennis Dorgan. El protagonista de estos cuentos, Dennis Dorgan, es un marino de segunda clase del navío mercante Python que comercia por todos los mares asíaticos y del sur que se puedan imaginar; tiene a un bulldog blanco llamado Spike que le sigue a todos lados y que además es el peleador más peligroso de todos los mares asiáticos en palabras de su dueño. Pero aparte de todo lo anterior, es un boxeador amateur: tan fuerte como un gorila y feo como él, Dorgan se ha abierto un renombre por todos los puertos donde ha pisado el Phyton y que incluso le ha creado fama en San Francisco, donde regularmente descansa de los viajes por el sudeste asíatico. Es esta profesión de boxeador y su personalidad (un bruto que quiere resolver todo a golpes, pero en el fondo una persona decente y honesta (arquetipo de personalidad de muchos personajes) que haría cualquier cosa por ayudar a una mujer o a quien así se lo pida sin pedir nada a cambio) lo que le han traídos tantos sobresaltos y vicisitudes en la vida a los que tendrá que enfrentarse sólo con sus armas: sus enormes y poderosos brazos y puños.
En verdad un muy buen libro para conocer otro giro literario de Howard. Este tipo de temas literarios de los que poco se sabe son tocados superficialmente en la película The Whole Wide World donde actúa Rene Zellweger como la profesora Novalyne Price, novia (o algo así) de Robert Howard. Es un interesante temática sobre un aspecto poco conocido de la vida personal del escritor, donde se ahonda un poco en su personalidad y la extraña relación que tiene con su madre (la cual le lleva al suicidio después de la muerte de ésta). Una muy buena película.
Y, hablando de películas, ví el comienzo de Conan, la reciente cinta cinematográfica que se estrenó hace poco. Debo decir que no hay comparación con la extraordinaria película de los 80's donde actúa Arnold Schwarzenegger. Debo decir que no pude mas que ver los primeros 15 minutos y tuve que quitar la película ya que lo que veía no era Conan, sino un tipo "heróico" haciendo cosas que el bárbaro no haría jamás.
En fin...